jueves, 16 de febrero de 2023

ESCRIBIR SOBRE PIEDRA

Miguel Moya (2016)
Fortines de costas e islotes
corral de negros en piedemontes y serranías
fortalezas de roca caliza
porquerizas de sello y carimba.


Piedra antigua que testimonia la vida
la originaria de apóstatas 
abriendo surcos en conucos
ayer nombrados de primicia.

Piedra filosofal vertida en carimbas
de pieles y sombras
ébanos silentes
de bisures reptando caminos extraviados
de huevos prehistóricos anidados  en tu orilla.

Una junta de ancianas 
conjura la conciencia perdida
la conciencia extraviada
aquella dormida.

De Nuanal, El Cilantrillo y Macuquita
vienen sandiegueras, de La Chapa y Santa María
vienen de Conquema, Palenque y Guatarima
también de Macanillas, Uria y Santa Lucía.

Conjuran la tierra, las diosas, la vida
juran sobre piedras
aquellas escritas 
con los huesos
la sangre, en la roca  caliza.

Arman la rochela
que no hicieron antes
se escucha la risa
de las que abdican y hacen nuevas juras
escriben con piedras nunca más dormidas.

Lilia Ferrer Morillo
Pensando en la genealogía de las mujeres de serranía

miércoles, 8 de febrero de 2023

MI CASA



Fot.: Skid Robot (2014)
La calle toda es mi casa
y en ella me  desahuciaste
y  arrinconaste,
precarizaste
y abandonaste
en los vórtices
de tu hostil arquitectura
que me lleva y trae
me envuelve y duerme
en el ruido silente de esta ciudad en ruinas. 

La calle toda es mi casa
y me extravía para siempre
en este laberinto de piedras
arrinconado en su miedo pandémico
que hoy se resguarda
de la proxémica de otros cuerpos
habitados por pestes inoculadas
desterritorializadas
en mi casa.

La calle toda es mi casa
y de mis hijos e hijas 
que duermen, siempre duermen
en mis brazos crísticos 
que claman piedad
y nada saben de igualdad.

La calle toda es mi casa
y me exhortas 
y ordenas quedarme en casa.

El cielo abierto es mi casa
y siempre cumplo, 
me quedo en casa
sin sospechar cómo todos
salen de ella despavoridos 
de mi casa
la que habito
sin expensas ni condominio
mi casa
sin servicios 
la que me hiela de fríos
mi casa 
mi propiedad invadida
por millones
hoy reducidos. 

La calle toda es  mi casa
poblada por  otros seres, nocturnos
arrinconados, 
desechados, 
invisibles, 
para tus ojos, 
que ya no miran, 
y si nos miran, 
por un instante, 
solo un instante, 
desprevenido, nocturno
tú, nocturno
ya no miras, nocturno.

Sigo aquí, en mi casa.

Lilia Ferrer Morillo (2020)

sábado, 17 de diciembre de 2022

Se extravía

quién no ama
quién no llora
quién no siente

se extravía
quién no ve en una flor
más que una flor
con el universo en sus adentros
y sus aromas en sus afueras
se extravía
quién no se conmueve
y es de piedra
sal inerte
ante el grito de un niño
o su silencio que duele
se extravía
quién ausente
nada lo conmueve
el azote de la calandria
su tormenta silente
se extravía
quién no se devuelve...
Lilia Ferrer-Morillo
En Buenos Aires, embriagada de amor y en homenaje a bell hooks.
Descansa en nuestro Poder hermana

jueves, 15 de diciembre de 2022

Principio

El asma de la infancia 
se cuela en el sarcófago vacío 
de la arquitectura hostil 
que una noche olvidada 
se hizo magma 
en la hipodermis de Alpha. 

De su piel han brotado lirios azules.
Erguidos, los lirios, esperan el momento de partir...

Lilia Ferrer Morillo

jueves, 24 de noviembre de 2022

AGAPANTOS


A Hebe, Infinita!

Yo vi largos lirios africanos 
hacer la ronda de los jueves 
a las tres de la tarde 
en una Plaza que llovía pupilas enrojecidas
una Plaza que ensanchó sus alamedas 
hasta más allá del Río de la Plata 
para darte paso Madre de Mayo 
Madre de todos los tiempos 
Madre Matriada que nos naces 
toda vez que los agapantos paren 
sus minúsculas florecillas azules 
como el azul bandera, como el azul cielo 
como el azul de todos los mares azules 
que en sus costas divisan al niño 
que camina sobre las aguas 
de la Memoria 
que no naufraga más,

Yo vi agapantos crecerse en tus cenizas 
y nacer floridos, nacer erguidos 
y nacer-nos sumergidos 
en el tallo infinito 
que del otro lado del Riachuelo 
muralea una ronda a la luna 
una ronda de niñas 
una ronda que es la suma 
de todas las rondas de las tres de la tarde 
que nunca termina,

Yo vi agapantos nacer 
de tus cenizas 
ser Fénix contigo 
Fénix renacido 
antes de ser cenizas, 

Yo vi agapantos azules 
cubrir sus cientos de florecillas 
con pañuelos blancos 
atarlos a su largo cuello 
y ser caminos,

Yo vi agapantos hacerse caminos
en esta ronda triste
que jura ante tu propio juramento
rondar, rondar, rondar
ser camino... 

Lilia Ferrer Morillo 
En Buenos Aires, en este jueves de ronda a la Plaza de Mayo de las tres de la tarde que no termina

lunes, 21 de noviembre de 2022

SOY

El reflejo más húmedo
de mí-misma
deslizándome en mi propia lágrima,


Soy
transparencia acuosa
fijada en el ápice
del rocío que no cesa,

Soy
gota de recuerdo
atrapada en un único granizo
y todas sus lluvias congeladas
por los siglos de los siglos,
 


Soy
el agua muerta
de un mar que no respira
que yace erguidamente líquido
sin evaporarse en el jamás,
 
Soy
sal fosilizada
en tu hipodermis desnuda
resucitada en el acervo líquido
de influjos acuosos
a punto de estallar,
 
Soy
agua de mar
riachuelos y saltos
alimentados de lloviznas
que terminan en tempestad,
 
Soy
el estado más líquido
de los días
sin fin y sin forma,
como Ítaca, toda caminos
anhelando libertad.

Lilia Ferrer-Morillo
          

miércoles, 19 de octubre de 2022

A Pedro Muralla, mi padre


Hombre venido de Guatarima
y sus caminos de charamiscos y pájaros
donde florecen los úteros de la africanía 
preñada de sueños.



Pedro marimba y tambor,
llegado de tierras distantes,
tierras trasplantadas 
en el corazón de la Sierra coriana.

Pedro doblemente piedra,
también caipio y arigüaje,
con su pulpa blandita
amasada por aguas cristalinas
que brotan de pozos que inundan la lejanía.

Pedro Muralla,
evocado desde la memoria,
esa que entiende de razones
que vuelcan los días 
de amor y de sombras.

Pedro pueblo,
germinado en voces y pieles,
corazón y espíritu,
fuerza y coraje 
para salvar la vida.

El único reclamo,
haberte marchado 
antes 
de 
todos 
los 
tiempos.

Lilia Ferrer-Morillo

miércoles, 5 de octubre de 2022

MANIGUA



Cuando la manigua se te hace sangre
se te hace carne 
y dispara sus dardos trashumantes 
hasta extraviarte para siempre 
en el abismo del Darién.




Cuando la manigua se te hace cumbre 
y se te hace aguas del trópico 
partiéndose fractalizadas 
en montañas impenetrables 
con bosques que se te cierran 
apenas y pasan los cuerpos 
entre las hendiduras de los pies.

Cuando la manigua es tu vecina
tu propia hermana
comparte tu código genético
no te es ajena
escuchas su llanto de velorio 
de las tres interminables de la tarde 
que se niega a morir.

Cuando la manigua asalta tu barrio
tu propio acento
el lambdacismo 
que ahora te nombra
que te encuentra 
en el pico tenebroso 
de la montaña 
que jopea tu estirpe
que ríe llorando 
el lamento 
de la historia 
que te trajo aquí.

Cuando la manigua tiene tu rostro
y el de tus hijas, tu propia estirpe
la del abuelo que aró la tierra 
que no fue suya, ni de su madre
ni de tus nietas
de otras maniguas
tantas maniguas
las del ayer.

Cuando la manigua te encuentra
la reconoces
ella te sabe, sabe tus tiempos
no es nigromante
y no adivina
y la conjuras
pero te encuentra
la muy manigua
es de tu estirpe
tiene tu sangre
la que se escurre
se petrifica 
y se adormece 
ahora y siempre
en el Darién.

Lilia Ferrer Morillo

viernes, 23 de septiembre de 2022

KUMI YE NANA

Carla Minelly, 2019

[
A Isabella, la esperanza del tiempo]

Voy a soñar un canto
con una ronda a la luna
que de saltitos gatunos
que lleve tu nombre,
Isabella.




Tendrá unicornios rosados
y cientos de viajes a marte,
serás la primera
que venza las sombras,
Isabella.
Voy a narrar tu historia
de niña que lucha
de princesa kari'ña
de guerrera yekuana
que se ríe del tiempo,
Isabella.
Transplantaré los geranios
que adornan tus calles
también las cayenas, jazmines y rosas
que juegan contigo,
Isabella.
Cruzaremos ríos de plata
y pondremos mejillas al viento
hasta saltar la rayuela,
hemos de conquistar la vida
Isabella.

Lilia Ferrer-Morillo

#Poetando xviii

martes, 13 de septiembre de 2022

FEMINISMOS


El feminismo ha de ser
antimonárquico
anticolonialista
plurinacional
antiesclavista
antihegemónico
anti-imperialista
anti-fascista
laico
villero
periférico
comunitario
campesino
conurbano
negro
interseccional
anticéntrico
anti-lesbofóbico
anti-transfóbico
anti-homofóbico
anti-genocidios
anti-terricidios
no blancocéntrico
anti-extractivista
anti-guerrerista
anti-invasiones de otros pueblos
anti-usurpación de la dignidad
anti-expolio de los cuerpos y sus territorios
anti-gordofóbico
anti-discapacitista
anti-colonialista
anticolonialista ha de ser
¡o no será!
Lilia Ferrer Morillo

sábado, 3 de septiembre de 2022

SOL NEGRO

Mientras el día se niega a ser noche

pienso en la descomunal tragedia
si las runas y esvástica del sol negro
tatuado en el brazo del verdugo
hubiesen marcado la hora de la muerte
comandada por el odio iniciático
perpetuado en el tiempo
que gatilló fallido
a la morocha,
a Cristina.

No son lobos solitarios
los verdugos tatuados para matar.

Son soldados que
en nombre de la libertad de odiar-nos
exhiben su simbólica klan-incediaria
que rinde culto al mismo odio
inoculado para gatillar
a pocos centímetros de la Patria.

Son los mismos que a poca distancia
de la gloriosa Plaza de Mayo
a esta hora rinden tributo a Rusten Sheskey
quien en Kenosha disparó a matar
con total impunidad
a Jacob Blake.

Les falló que en Abya Yala originaria
los dioses Inti, Ñande Ru Guasú, Tokjuaj, Nalai
y tantos y tantos más
creadores de la palabra
y de todo cuanto existe
nos renacen
y nos hacen sol que nunca duerme
y nos rescatan de entre las cenizas.

A las runas de la muerte
les plantamos espiritualidad amorosa
espiritualidad de las calles
que se hacen místicas
e impiden para siempre
que la bala gatillada
haga blanco en la Patria.

***
Un día no muy lejano
la Humanidad
al culto racial nazista
que aún hoy sostiene una doctrina moral
racista, xenófoba, genocida, klan-incendiaria, odiante
les devolverá la mirada como el abismo
y hará cuentas.

Lilia Ferrer-Morillo

HAY MUJERES

Que nos pare la tierra Hay mujeres... que nacemos entre las llamaradas del rojo vivo encendido del magma fundido  de los minerales prehistór...