sábado, 15 de agosto de 2026

POEMA PARA MÍ

 Este es un poema imaginario

Sin más destino que  el enjambre de abejas 


que habitan el Pozo de la Rosa 
anidando en las profundidades de mi nombre,

Un poema  quimérico
sin más fórmula que las voces emparentadas 
en los vericuetos del destino,

Un poema sin fortuna —que no desafortunado
que se vende en un trueque 
a cambio de un soplo de vida cualquiera,

Un poema para mí
sentada al borde del camino
esperándome a mi misma
aquella que no ha nacido.

Lilia Ferrer-Morillo

domingo, 14 de junio de 2026

Un poema anónimo

A la vez, es de todas nosotras, 
en recordación de las que ya no están:


Si un día de estos me matan,

espero que sea entre lunes y viernes,
antes de las siete de la noche,
porque la Fiscalía de la Mujer
solo trabaja hasta esa hora.

Espero andar con pantalón flojo,
camisa floja, sin maquillaje,
porque si no, dirán que yo lo estaba provocando
o que yo misma me lo buscaba.
Espero estar en el trabajo o en el súper,
porque si andaba con una amiga,
de fiesta o de viaje,
dirán que yo me lo merecía
por andar en la calle.

Espero que me maten de día,
porque si es de noche dirán
que si me hubiera quedado en mi casa,
nada de esto hubiera pasado.

Además, espero que me mate alguien que no conozca,
alguien con quien no me puedan relacionar,
porque si es un conocido o un ex,
seguro van a decir que yo le hice algo,
que seguro yo me lo merecía
o que fue mi culpa no haberme dado cuenta antes
de que él me podía matar.

Ojalá el mismo día mis amigas corran
a borrar mis fotos con menos ropa de la normal
en las redes sociales,
y que borren mis fotos con amigos en fiestas,
o en vestido de baño,
para que no digan que me lo merezco
por fiestera, vaga y exhibicionista.

De lo contrario, le dirán a mis papás,
a mi hija, a mis hijos
que su hija merecía morir,
que su madre merecía morir,
que eso le pasó por descuidada y por puta.

No solo nos matan.
Nos culpan por nuestra propia muerte.

#3J
#NiUnaMenos

sábado, 21 de marzo de 2026

EL SALVADOR BLANCO | Lilia Ferrer-Morillo

Ha descargado un misil tomahawk

aniquilando niñas musulmanas de Minab.  Liberarlas del código de vestimenta: ciento sesenta y cinco niñas vestirán para siempre el
Kafan (mortaja). 


Decenas y decenas de niñas amortajadas, sembradas en la tierra, martirizadas por un misil que portaba una postdata de plomo como aquellas escritas a viva voz: «a Gaza con amor».


El salvador blanco, dinastía del estupro, cruzado sionista

legatario del aniquilamiento, hegemón sangriento, colono irredimible 

heredero del exterminio, devastador de todo lo creado 

casta impune, oligarquía sangrienta 

hienas de la cúpula de hierro  

ejércitos de cofrades armados de misiles 

a cambio 

del borramiento 

de 

la 

lista 

de 

Epstein.


***

Salvador blanco que en Abya Yala yergues tu operación lanza del sur y escribes con sangre el corolario de tu doctrina monroe, sálva[nos] de tus propios misiles tomahawk, de tus soldados Ryan, de tu dinastía del estupro y de tus castas esclavistas herederas de los tres barquitos de colón. 


***

En Minab, en Gaza y en Abya Yala el «Árbol bueno» ha echado raíces. La tierra no dejará de florecer.



domingo, 8 de febrero de 2026

ENIGMA


Que quién soy me dices
soy Yèyémòólú
convertida en antófila viajera 
soy el pozo de la rosa
también  ventisca de arenas
desciendo de piedras prehistóricas 
rompo goznes embrujados
de tinglados y corrales
Yo exorcizo la Conquema.

Que quién soy me dices
soy mano mineralizada
desde el otro lado del espejo
Soy la Àtìbà, la más vieja
soy la piedra de granito
esperando hasta que vuelvas.

Que quién soy me dices
Soy la bisagra en el muro
Soy trinchera, soy la piedra
Soy puente antiguo que se sostiene
con huesos que duermen
con huesos que esperan.

Lilia Ferrer-Morillo

martes, 23 de diciembre de 2025

MI VOZ

Permítanme pensar en voz alta

a estas horas intranquilas,

del silencio cómplice que hiere.


Permítanme gritar en códigos cifrados

por el algoritmo dictatorial

que acorrala, oprime y duele.


Permítanme hablar en mi propio nombre

y en el de mi genealogía originaria y negra,

que pretenden expropiar

serviles, súbditos y crueles.


Permítanme mordisquear el verbo de las cosas

o utilizar el trino de los pájaros;

suplantar el canto de las chicharras,

hacer mío el relinchar de mil caballos,

gritar el balido de las cabras

y resucitar toda lengua muerta.


Permítanme, si es mi garganta la que se apaga,

invocar la voz del eco ausente,

clamar el rugido del trueno,

exorcizar la barahúnda del árbol

que en solitario cae.


Déjenme hablar sin amplificador alguno.


Concédanme

decir sin IA dispuesta a falsear mi acento,

a apropiarse de mi identidad,

a apartarme

y hacerles creer

que soy yo

quien habla.


¡No, no les pido permiso alguno!


Hablo en mi propio nombre y lo hago en defensa propia.



Lilia Ferrer-Morillo


domingo, 21 de diciembre de 2025

DECRETO DE GUERRA A MUERTE

Maldigo la poesía concebida como un lujo 
cultural por los neutrales 
que, lavándose las manos, se desentienden y evaden. 
Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse. 

Gabriel Celaya. La poesía es un arma cargada de futuro.



Simón Bolívar, firma el Decreto 
de guerra a Muerte contra España
 

 Donald Trump acaba de anunciar un bloqueo total contra  Venezuela:
una declaración de guerra y de expolio final de nuestras tierras, aguas, memoria, vidas y riquezas.

A golpe de medianoche, ha dictado un decreto de "guerra a muerte" que en nada se parece al dictado por nuestro Padre Libertador, Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar Palacios Ponte y Blanco.

Decreta este "bastardo sin gloria" que Venezuela le pertenece; que nuestros recursos preciosísimos no son nuestros; que el maíz del que estamos hechos —según el sagrado libro de la creación, el Popol Vuh— nunca fue carne de nuestra carne. Pretende ignorar que Balam-Quitzé, Balam-Acab, Mahucutah e Iqui-Balam, junto a Cahá-Paluna, Chomihá, Tzununihá y Caquixahá, los primeros hombres y mujeres del maíz, nos fundaron y nos originan.

Promulga este "soldado Ryan" que las tres franjas —amarilla, azul y roja— del tricolor patrio son, en realidad, el rojo, blanco y azul de sus padres fundadores (que ni siquiera son suyos, lo sabemos). Que viene a arrancarnos la octava estrella incorporada por decreto de Bolívar el 20 de noviembre de 1817, para aleccionarnos y hacernos entender, de una vez y para siempre, que la Provincia de Guayana es suya, lo mismo que el Esequibo, por designios de su propia madre, Mary Anne MacLeod, venida en patera desde la isla de Lewis, en el norte de las Hébridas Exteriores de Escocia.

Sentencia este "lobo de Wall Street" que nuestros activos son suyos por derecho divino y natural, acto santificado por vendepatrias que no leyeron la Carta de Jamaica y, menos aún, las cartas de Bolívar a Manuela Sáenz: “Pienso en tus ojos, tu cabello, en el aroma de tu cuerpo y la tersura de tu piel y empaco inmediatamente... Veo tu etérea figura ante mis ojos”.

No entendió la historia de este continente el "bastardo sin gloria". El Decreto de Guerra a Muerte de la Campaña Admirable de Bolívar anida despierto en la memoria del glorioso Ejército Patriota Bolivariano. No yace en una fosa común, como sí yacen los cuerpos torturados y sumergidos en el Valle de Cuelgamuros en España, en el Pozo de Vargas y Campo de Mayo en Argentina, o en el puerto de Pisagua en Chile.

Puedo seguir anudando quipus para narrar la épica triunfal de nuestros procesos verdaderamente libertarios. Khipus infinitos, como infinitas han sido, son y serán las luchas por la emancipación y la descolonización definitiva. Quipus que anidan en un único abrazo las historias que nos han traído hasta aquí, a esta batalla de nuevo tipo donde los algoritmos son balas que adormecen los sentidos, y donde los cuellos de los débiles se doblan como rodillas para rendir pleitesía a los más crueles y sanguinarios genocidas.

El bando nocturno del "soldado Ryan" es también un llamamiento a los desprevenidos. No vienen solo por Venezuela; vienen por todos y todas nosotros.

Lilia Ferrer-Morillo | 17/12/2025
Soldada del dignísimo ejército que Alexandre Pétion entregó a Bolívar.

EL TIBURÓN HA MOSTRADO SUS FAUCES

Willie Colon* / Ruben Blades – Tiburon.
Portada de album Willie Colón - Tiburon. 
 Fania Records, 1982.










Ha hablado el amo del expolio:

el más grande ladrón de la esperanza, 
usurpador de todo lo creado
invicto saqueador de lo imposible
desangrador de riquezas ajenas
corsario de las utopías
mercader de sueños rotos
sanguijuela de memorias descosidas. 

Ha hablado el tiburón: 

¡Que Venezuela devuelva el petróleo, 
tierras y activos robados a Estados Unidos!

¿Qué estás diciendo, tiburón?

Lilia Ferrer-Morillo | 17 de diciembre de 2025

sábado, 2 de agosto de 2025

POEMA PARA MÍ

Este es un poema imaginario
sin más destino que  el enjambre de abejas 
que habitan el Pozo de la Rosa 
anidando en las profundidades de mi nombre,

Un poema  quimérico
sin más fórmula que las voces emparentadas 
en los vericuetos del destino,

Un poema sin fortuna —que no desafortunado
que se vende en un trueque 
a cambio de un soplo de vida cualquiera,

Un poema para mí
sentada al borde del camino
esperándome a mi misma
aquella que no ha nacido.

Lilia Ferrer-Morillo

viernes, 11 de julio de 2025

HAY MUJERES

Que nos pare la tierra

que nacemos entre las llamaradas
del rojo vivo encendido
del magma fundido

de los minerales prehistóricos

que se cuelan 
entre líneas imperceptibles
de fallas que mantienen en vilo
capas tectónicas de olvidos

y nos nacemos montañas
crecidas del fallamiento
de todo lo creado
todo lo nacido.

Hay mujeres 

que estamos hechas
de aguas profundas
subterráneas 

furtivas

que jamás conoceremos 
el sol
la luna 
las estrellas.

En las profundidades insospechadas

somos nuestro propio sol
río subterráneo viviendo
al ras del núcleo externo líquido
de la tierra

Hay mujeres 

que estamos hechas de raíces 

que nos abrazamos
debajo de la tierra
invisibles
más resistentes 
que cualquier unión 
o nudo gordiano 
más allá de la capa vegetal 
que sostiene la vida.

Hay mujeres que sí,

estamos hechas de memoria
todas, de historias
que nos narran
que se niegan
al silencio
al olvido
a la ausencia
de la palabra
de los sonidos

al borramiento

de la huella
la nuestra
de la faz
de la tierra

de sus profundidades

donde todas las raíces
todas las aguas
todos los fuegos
se encuentran.

Lilia Ferrer Morillo

jueves, 12 de diciembre de 2024

TENGO CICATRICES DE RISAS EN LA ESPALDA

Pedro Lemebel. Imagen: Sebastián Freire

Tengo la palabra en carne viva.

De mi cuerpo flamean llamaradas
que se sospechan expresiones mínimas de sentido.

Piel descarnada secretando el último aliento de una legión de risas marcadas con hierro candente el 25 de julio de 1511 antes del nacimiento de las penúltimas crías de las potrancas, becerras y borregas de don hernán cortés de monroy y pizarro altamirano.



Tengo cicatrices de risas en la espalda.

Marcas de fuego destilando la carimba que yerra mi cara.

Un abecedario pretérito de latinazgos van encriptando mi cuerpo según cambie de mano.

En el ocaso de viejos tiempos
letras enmohecidas en mi piel precisan de un ejército de paleógrafos que descifren la carimba minúscula encadenada que no la entiende ni luzbel.

Tengo una carimba de cobre en las profundidades de mi sexo.

Un río de sangre  nace en los vientres ultrajados con yerros que han resistido la herrumbre de cinco centurias de crueldad.

Tengo cicatrices de risas en la espalda.

Corre, corre

¡vuela!

Peter azotado.

En la espalda una carta en carne viva encripta la carimba encadenada que no la entiende ni luzbel.

Lilia Ferrer-Morillo 

***

✨️El título del poema es un recordatorio del “Manifiesto (hablo por mi diferencia)” de Pedro Lemebel. Texto leído en un acto político de 1986, durante la cruenta dictadura de Augusto Pinochet.

✨️El poema honra la memoria de sobrevivientes de la trata esclavista colonial. Honor a cada Gordon [Peter Azotado] de la historia silenciada de Abya Yala.

jueves, 22 de agosto de 2024

TIENEN MEMORIA LAS PIEDRAS

Miguel Moya, 2026. Tinglado de Güide

¿Puedes ablandar la piedra?

¡No puedes!
¡Sólo se rompe en pedazos la piedra!

Y desparrama la memoria
que lleva dentro
y cuenta quién la lanzó
y qué tan lejos llegó
quién la moldeó y esculpió
removió las entrañas
y la ritualizó.

Quién la apartó del camino
o simplemente la esquivó.

Tienen memoria las piedras.

Aquellas en forma de gigantes huevos prehistóricos 
con antiguas memorias
que nos son ajenas.

Hasta que el carbón reescribe en silencio quién las recorrió
cuántos escarabajos depositaron larvas en sus profundidades
quién construyó y enterró los propios huesos
en cada piedra de todos los caminos.

Tienen memoria las piedras.

Y añoran las  gotas
que habitan las cavernas y ríos subterráneos 
con sus techos intransitados de cientos de miles de cuchillas salobres 

Pendiendo como espadas de Damocles que apuntan directamente a la memoria partida en pedazos  de cada piedra que no se ablanda.

Tienen memoria las piedras.

Lilia Ferrer-Morillo

POEMA PARA MÍ

  Este es un poema imaginario Sin más destino que  el enjambre de abejas  que habitan el Pozo de la Rosa  anidando en las profundidades de m...