viernes, 23 de septiembre de 2022

KUMI YE NANA

Carla Minelly, 2019

[
A Isabella, la esperanza del tiempo]

Voy a soñar un canto
con una ronda a la luna
que de saltitos gatunos
que lleve tu nombre,
Isabella.




Tendrá unicornios rosados
y cientos de viajes a marte,
serás la primera
que venza las sombras,
Isabella.
Voy a narrar tu historia
de niña que lucha
de princesa kari'ña
de guerrera yekuana
que se ríe del tiempo,
Isabella.
Transplantaré los geranios
que adornan tus calles
también las cayenas, jazmines y rosas
que juegan contigo,
Isabella.
Cruzaremos ríos de plata
y pondremos mejillas al viento
hasta saltar la rayuela,
hemos de conquistar la vida
Isabella.

Lilia Ferrer-Morillo

#Poetando xviii

martes, 13 de septiembre de 2022

FEMINISMOS


El feminismo ha de ser
antimonárquico
anticolonialista
plurinacional
antiesclavista
antihegemónico
anti-imperialista
anti-fascista
laico
villero
periférico
comunitario
campesino
conurbano
negro
interseccional
anticéntrico
anti-lesbofóbico
anti-transfóbico
anti-homofóbico
anti-genocidios
anti-terricidios
no blancocéntrico
anti-extractivista
anti-guerrerista
anti-invasiones de otros pueblos
anti-usurpación de la dignidad
anti-expolio de los cuerpos y sus territorios
anti-gordofóbico
anti-discapacitista
anti-colonialista
anticolonialista ha de ser
¡o no será!
Lilia Ferrer Morillo

sábado, 3 de septiembre de 2022

SOL NEGRO

Mientras el día se niega a ser noche

pienso en la descomunal tragedia
si las runas y esvástica del sol negro
tatuado en el brazo del verdugo
hubiesen marcado la hora de la muerte
comandada por el odio iniciático
perpetuado en el tiempo
que gatilló fallido
a la morocha,
a Cristina.

No son lobos solitarios
los verdugos tatuados para matar.

Son soldados que
en nombre de la libertad de odiar-nos
exhiben su simbólica klan-incediaria
que rinde culto al mismo odio
inoculado para gatillar
a pocos centímetros de la Patria.

Son los mismos que a poca distancia
de la gloriosa Plaza de Mayo
a esta hora rinden tributo a Rusten Sheskey
quien en Kenosha disparó a matar
con total impunidad
a Jacob Blake.

Les falló que en Abya Yala originaria
los dioses Inti, Ñande Ru Guasú, Tokjuaj, Nalai
y tantos y tantos más
creadores de la palabra
y de todo cuanto existe
nos renacen
y nos hacen sol que nunca duerme
y nos rescatan de entre las cenizas.

A las runas de la muerte
les plantamos espiritualidad amorosa
espiritualidad de las calles
que se hacen místicas
e impiden para siempre
que la bala gatillada
haga blanco en la Patria.

***
Un día no muy lejano
la Humanidad
al culto racial nazista
que aún hoy sostiene una doctrina moral
racista, xenófoba, genocida, klan-incendiaria, odiante
les devolverá la mirada como el abismo
y hará cuentas.

Lilia Ferrer-Morillo

sábado, 27 de agosto de 2022

QUEMA ESTE DESIERTO DE SILENCIOS

 

Miguel Moya, Tinglado de Güide, 2016

En el tejido esponjoso 

de los huesos de mis muertos

habita un desierto de silencios

 




Una legión de voces muertas

marchan viajeras 

desde el centro del universo

 

Habla el silencio

babeliano silencio 

ya no es más silencio

 

El viento espanta 

el mutis de mis muertos

 

¡Oh!, viento ligero

lluvioso desierto

acuoso viajero

 

Un reloj de piedra 

entierra las sombras del silencio


¡Renace el tiempo!


Llora el silencio

florecen los verbos


¡Ha muerto el silencio!

 

Lilia Ferrer-Morillo


martes, 23 de agosto de 2022

POEMAS

 

Fot.: Vladislav Borimsky
Hay poemas que se te hacen nudo

que vuelan rasantes entre los surcos
de las huellas dactilares
que invocan al Fauno y se esconden
en la zanja profunda
del dedo medio totémico
que en sus recuerdos sin tiempo
increpa a la niña de la cicatriz
abierta en v de victoria
que se fundió con el golpe seco
del aspa antigua
                             de un molino de sueños

Hay poemas que se te hacen nudo

en las cuerdas vocales
que atolondradas se cierran
cuando el viento se torna horizonte
y se hace fuego en las entrañas
y clama por salir vuelto palabras
que se hamaquean
entre los dedos de la niña
de los ojos amarillo candela

Hay poemas que se te hacen nudo

en la boca ardiente del estómago
que se nacen fuego que todo lo queman
poema arrasado, palabra arrasada
huellas arrasadas
y se nacen Fénix para siempre
poema ceniza, poema poema
que muere y vuelve,
siempre vuelve


Hay poemas que se te hacen nudo

en la punta de los dedos…

      Lilia Ferrer-Morillo


miércoles, 17 de agosto de 2022

LOS CABELLOS DE MI NIÑA

Créditos de la fotografía
Ig @malo.grada


Los cabellos de mi niña
duermen abrazados
y por la mañanita
no quieren soltarse.

Si intento peinar dos coletas,
ellos más se abrazan
y saltan la rayuela
por los caminitos que voy apartando.
 
Estos buclecitos
aman las trencitas
y el color rosado,
también las colitas y los moños largos.
 
Los cabellos de mi niña
sueñan que despiertan
y no hay jaloncitos que puedan soltarlos,
tampoco peinetas ni cepillos largos.
 
Los cabellos de mi niña
cantan abrazados,
soñando y soñando
con los cancioneros del Mundo al revés,
como la Cigarra, como el Mono Liso
y también la Canción para tomar el té.
 
Estos buclecitos
sueñan que se encuentran
con los unicornios, también con gatitos
que saltan y saltan mientras van jugando.
 
Estos cabellitos
son caracolillos
que reman y reman
en buques naranjas del Mediterráneo
y llegan del Caribe a mares de plata
para seguir abrazados.
 
… los cabellos de mi niña
siguen abrazados.
 
          [Poema a cuatro manos 
          de  Lilia Ferrer y Vicky Chirino, mi pequeña nena]

martes, 2 de agosto de 2022

IMBA

Il.: Carla Minnelly, 2019
A Yulimar Rojas ¡sueños del tiempo!


IMBA-caribe, tupí y jirajara
IMBA-chibcha, arawak y piaroa
IMBA-yanomami y guajibo
los de la Mama Pacha
los de la madre tierra
tótem del tiempo.


IMBA-bantú y yoruba
IMBA-suajili, lingala y kikongo
IMBA-zulu y nguni
en sus lexías no hay lejanía semántica
somos IMBA
como mazIMBA
casIMBA
y tIMBA.

IMBA
resignificada
re-semantizada
humanizada
originaria
en resistencia
la nuestra,
antípoda de tu mal-querencia
como marIMBA
muchos
todos nosotros
sin guari
que es decir sin odios
sin sus dolores,
con otros fuegos
sin cuerpos negros balanceándose
en la brisa del sur.

Lilia Ferrer-Morillo (Ediciones Ciccus, 2019)

jueves, 28 de julio de 2022

Me extravío


Fot.: Schalk van Zuydam / AP
en las cantarinas gargantas
de las mandevillas amarillas
que susurran tu nombre…
me abandono
a la vuelta de la línea casi imperceptible
de tus ojos gitanos…

me rindo
en la transparencia que nace del abismo
de tus signos y mis sentidos…
me hielo
en los sudores de cada poema maldito
del demonio baudelairiano que agita
mis profundidades salobres …
naufrago
en el sueño sofocado
de tus caricias en mi cuello
al arribo de un cayuco
haciéndonos aguas
entre Canarias y la Isla de Gorée…
y me hago cargo
del desierto de nostalgias conjuradas
por las dunas del Sahara que extravían tu nombre...
Lilia Ferrer-Morillo


jueves, 21 de julio de 2022

Yo, clandestina

La Bestia. Fot. El País, 2010
Palabrera de una guerra 

coagulada en el tiempo

sin fin y sin tregua 

sobreviviente del jardín de los lamentos




Yo, clandestina

hija del Chocó de Barlovento

de Cité Soleil

de la favela de Canindé

del Retiro de los negros


Yo, clandestina

abrazada por el delta del río San Juan 

espiraleada mi historia  en la palma de Wérregue

riego con  mis sangres las tierras de Noanamá

tierras de fuego


Yo, clandestina

diaspórica en mi propia tierra

marchante de las periferias

apátrida en mi propio cuerpo

desplazada de mi propio credo


Yo, clandestina

desenterrada de la arcilla 

que esculpe mi cuerpo

rasgada la piel hasta exponer los huesos


Yo, clandestina

cabalgo sin piernas en una bestia de hierro

me extravío caigo me levanto 

de las profundidades de mi propio sueño


Yo, clandestina

invisibilizada en la aritmética del tiempo

contada en crónicas de la desmemoria

que no cuentan luego


Yo, clandestina

siembro de flores el mar en honor a Yemayá.

En las gargantas del jazmín azul

zarpan viajeras las voces des-silenciadas

de las hijas y nietas de Yemayá 


Yo, clandestina

me levanto

sangro

me libero.


Lilia Ferrer Morillo

Negra, clandestina


Estoy muriendo


Ha hablado mi cuerpo.

Rendido ya en medio siglo
se le ocurre doler por doquier
avisando, campaneando, advirtiendo
que tanto adentro,
como en estos afueras de silencios
la sinapsis interrumpe su vuelo.

Estoy muriendo, no siento miedo.

Me despierta el peso muerto del dolor
sobre mi propio cuerpo
y pienso en aquello
que quise y no hice,
como hacer el camino de retorno
volverme a África, ser África
como en la vuelta a la Patria
de Juan Antonio Pérez Bonalde
gritando ¡Tierra!, en la proa el navegante
yo, navegante de una patera
que hace aguas
en cualquier riachuelo
de un pueblo olvidado
donde todas las campanas suenan a muerto
mi propia muerte.

Estoy muriendo, no siento miedo.

Repaso el camino a Ítaca
ha sido intenso, ha sido camino
ha sido de fuego, ha sido de magma
de barro siempre, originario siempre
camino al fin, que se ha negado
a hacerse de huesos.

Estoy muriendo, no sientas miedo.

Hemos vivido
Gracias al viento.

               Lilia Ferrer Morillo
               En Buenos Aires, a los 21 días de julio de 2022

HAY MUJERES

Que nos pare la tierra Hay mujeres... que nacemos entre las llamaradas del rojo vivo encendido del magma fundido  de los minerales prehistór...