domingo, 26 de noviembre de 2023

QUÉ SIENTES

Si es que sientes 
¿O eliges evadirte?

tránsfuga 
escurridizo 
insomne 
cómplice 
indiferente 

del torrente 
(despiadado)
de misiles 
disparados 
para extinguir 
trastocar risas en llanto 
volcar 
seis mil ciento cincuenta toboganes 
y columpios 
ausentes 
vacíos 
silentes 

¡Ausentes, ausentes!

de niñeces 
por siempre 
en un campo 
de tus refugiados 
en Al Yabalia.

¿Qué sientes? 
si es que sientes...

(Cómplice)

¡Tú no sientes!

Lilia Ferrer-Morillo

Il.:  Mohammed Alattar  (@mimoon_art)

martes, 24 de octubre de 2023

ANTIRRACISMO

Una lucha antirracista que no se la juega por otras pieles más allá de la propia identidad; que pasa de largo ante el derramamiento continuado de sangre que no sea de la propia estirpe; que le pone límites geográficos al dolor y a la esclavización de los otros; que no se conmueve ante genocidios que no sean los de la propia historia; que es neutral y hace silencio ante el llanto de miles de niñas y niños ajenos.

Una lucha antirracista que le hace la corte a las delegaciones de baja monta que se retiraron de la cumbre histórica que, en Sudáfrica, plantó cara al racismo y sus derivas en todas las formas violentas de muerte; una lucha antirracista que sustrae con pinzas y desarticula a conveniencia el Plan de Acción de Durban; esa lucha antirracista que juega a la rayuela con los grandes criminales del capital y sus perros de guerra; y esa lucha antirracista endogámica que solo pinta negro, que solo pinta originario si de los suyos se trata.

¡Con un corazón disecado ante el dolor ajeno: indiferente corazón, mezquino corazón, cómplice corazón, bastardo corazón!

Esa lucha antirracista políticamente correcta, ingenua, neutral, no comprometida; que corre calzada tras la mejor foto, aquella capaz de viralizarse virulenta, perfecta, antiséptica, sin anticuerpos, casi perfecta. Y esa lucha antirracista que se erige en vocería de todas las luchas, que negocia, vuela en primera clase y hasta en segunda, pero vuela; negocia, se regodea, hace el cruce trasatlántico en clase business.

Nuevas castas herederas de la colonia, siervos de nuevo tipo del mismo amo; esa lucha antirracista que no ha derramado la primera lágrima por las guerras que le son ajenas... Esa lucha antirracista selectiva, consustanciada con el fascismo, con los genocidas, no me representa.


Lilia Ferrer-Morillo 

miércoles, 13 de septiembre de 2023

Conseja de Mayoras

Las Mayoras encarnan y acuerpan la ancestralidad viva, la juntanza colectiva, la memoria que no cesa, el apego a los orígenes, el Ubuntu que nos determina y el Muntú que ha renacido. 

Es el reconocimiento de la sabiduría inagotable y del legado afrodiaspórico que entreteje nuestras identidades. 

Es la urgencia de la reconstrucción de la historia, por decir, a partir de la ruptura necesaria con los silencios impuestos y con la invisibilización desdichada.   

Es el compromiso con la exteriorización de los afectos, con la comunicación de lo vivido, con la afirmación del origen común y con la sostenibilidad y respeto a las diversas formas de re-existencia, del sentir atendiendo la voz autorizada de nuestras ancianas, de las mayoras, de las chamanas, de las cacicas, de las comadres, de las abuelas, de las más grandes. 

Las Mayoras son, a un mismo tiempo, sus propias voces y las voces de las abuelas que las antecedieron, primero con sus voces casi inaudibles, siendo murmullos, casi en silencio, desde lo lejos, luego cercanas, a cielo abierto, a mar abierto, todas las voces, en movimiento. 

Las Mayoras son las tías abuelas de todas nosotras, referentas fundantes y fundamentales, las transmisoras de saberes apegados a la identidad, el vínculo uterino con la genealogía que nos ha parido y nos sostiene, la piel desbordada de afecto comunitario, del reconocimiento de las mismas, del saber desprendido como garantía de continuidad de una arqueología invisible que nos sostiene, que nos ahúma y provee del calor consanguíneo instintivo y sabio, de los vínculos preexistentes, de la sabiduría que nos antecede y que ha de ser para siempre, del compromiso con lxs que están por venir, con esa necesidad imperiosa de ser Muntú que nos renace desde los adentros y nos fortalece desde las afueras. 

Las mayoras nos reúnen en torno a una semiótica del espacio consanguíneo y comunitario, con una ritualización milenaria del ser colectivo, del saber legado, de la oralidad que no olvida, del estar siempre, del sabernos vivas. 

Acudir a una Conseja de Mayoras precisa del reconocimiento del legado matriarcal, del estar dispuestas a volvernos más niñas, a develar los signos y sus sentidos, de interpretar las señales más sencillas, profundizar en los códigos corporales que anteceden a la propia palabra y sus grafías, la apertura personal a lo sígnico que nos colectiviza, al encuentro de la grandeza matriarcal en el gesto más chico, en el artefacto intangible, en el artilugio que es mítico, en lo mágico del sentirnos vivas, en las revelaciones más íntimas donde todo apunta a la reconstrucción y preservación de las genealogías, a la sostenibilidad de los vínculos, la extensión de los nexos y la recuperación de la memoria, desterrando los olvidos, conjurando el silencio, desterrando lo no dicho, exorcizando la palabra no pronunciada, rescatando, recuperando, hilvanando, garabateando, reescribiendo, siendo, danzando, representando, sintiendo, sorbiendo, codificando, reescribiendo, aspirando, siendo…

La Conseja de Mayoras constituye la elevación suprema, la sacralización de lo vivido, el máximo respeto a lo colectivo, que nos devuelve al origen sin condenarnos al olvido.

Lilia Ferrer-Morillo
Pensando una Conseja de Mayoras para la Colectiva Nigromantes

domingo, 27 de agosto de 2023

IYALORIXÁ

De la sangre regada en el terreiro del Quilombo Pitanga dos Palmares, brotan apresuradas las semillas de la resistencia quilombola que no marchitará jamás, jamás.

Mãe Maria Bernadete Pacífico
Ramilletes de suaves rosas blancas en la orilla del mar,


Rosas bermejas ritualizadas en honor a Iansá,

Pétalos en el corazón del orixá,

Savia, la savia que es cauce, que es río, la mar en la tierra, la sangre en la tierra, la tierra que llora, la tierra profunda, el fuego que es magma, la danza que es fuego, el recuerdo presente de la Mae que se levanta, su rostro sangrante, su rostro que vuelve, que no será borrado, su voz silenciada, jamás, jamás...

De la sangre derramada en el terreiro del Quilombo Pitanga dos Palmares, nacen ya las siguientes iyalorixá,

Maes con el Aláká al hombro, ojá bordado en el antiguo telar y aquel collar de segi con coral y sus hilos de oro para vos Mae iyalorixá.

Lilia Ferrer-Morillo
A la Mae María Bernadete Pacífico, Iyalorixá y quilombola, lideresa de la resistencia negra de este Continente.

martes, 27 de junio de 2023

EXORCISMO


trato de encontrar el lugar feliz en los mangos que corren en estampida tras la lluvia de iguanas cayendo aletargadas en la memoria desdentada de la tía abuela ana, 

busco un atisbo de risas en el viejo pedro amasándome las tetas con el ron de culebra ciega reptando hacia atrás, al origen mismo del olvido,

indago en las huellas del antiguo hato del lago de udón y sus ovejos sin patria añorando las manzanitas garabateadas en las páginas amarillentas de cien años de olvido,

desando las ruinas de la vieja  caseta de vigilancia del campus de ziruma y su reloj de sol y de sombras marcando para siempre el 16 de marzo de 1969 en la piel chamuscada de los guajiros de antes,

trago con dificultad la simiente bochornosa de los funerales de la mamá grande amortajando mi cuerpo descartado a la vera del camino,

aún escucho al hombrecillo de tarsos y falanges de rolineras mascullando la vieja balada que trastabillea el ding dong estas cosas del amor,

Y decido exorcizar la desmemoria y la  dejo descansar en paz, que marche tranquila al encuentro eterno con los japreria, los saapreye, los hijos de la caña brava de la Sierra de Perijá.

Lilia Ferrer-Morillo

lunes, 19 de junio de 2023

CLEMENTINA MANDARINA

Duerme ya el otoño
y Clementina Mandarina
cubre sus gajitos
con medias de seda
y guantes de lana.

Un abrigo lanudo
abrigo de plata
abraza a la niña
la pequeña aldeana.

Gotitas de rocío
mojan su nariz
pequeñitas alas
de mariposa viajera
de mariposa monarca.

Hilos de algodón
pulsan los latidos
de la pequeña niña
niña mariposa
que eleva sus alas.

Clementina Mandarina
celebra el otoño
juega a la rayuela
con guantes de seda
y abrigo de lana.

Lilia Ferrer-Morillo
A Vicky
Mi Clementina Mandarina, mi mariposa monarca

No soy la madre y el padre de mis hijos

El padre ausente de mis hijos es letra repatriada en el sello húmedo de una oficina pública un antipoeta maldito el abandono teñido de sangre la existencia que no fue.

El padre ausente de mis hijos es letra chica en las necrológicas de un periódico inexistente anunciación del olvido borramiento de todo lo creado hoguera de toda atadura el vínculo que no fue.

El padre ausente de mis hijos es piel despojada de jugos esenciales lluvia confundida con llantos sangre mitomaníaca descascarando palabras ilusionista de los sueños la presencia que no fue.

El padre ausente de mis hijos me acusa de sus ausencias se inventa otras vidas con causas pendien-presentes sonríe la sonrisa bondadosa de los viejos levanta un teléfono rojo en fechas marcadas en el calendario nombra a mis hijos como si fueran suyos se apropia de los recuerdos finge la presencia que no fue.

El padre ausente de mis hijos dice que soy madre y padre de mis hijos finge orgullo hilvana una sonrisa dice que lo hice bien celebra mi lucha finge otra vez demencia la demencia del ausente la violencia del ausente del padre que no es.

Lilia Ferrer-Morillo

martes, 13 de junio de 2023

EL BESO

Los labios bañados 
por la única 
gota de agua

salobre
 
mineralizada 
en los poros 
jadeando 

en fuga
 
tras rocas 
prehistóricas 
que sellen
 
para siempre
 
la caverna 
que es tu boca
 
oscura 
húmeda 
profunda
 
que conduce
 
al centro 
de mi universo
 
volcado
 
de placer.

Lilia Ferrer-Morillo

domingo, 9 de abril de 2023

MI PADRE

Fue un inmigrante en la tierra, un
aleteo de mariposa que se esfumó con la brisa y se alojó en los recuerdos.

Mi padre fue un caminito minúsculo que abrió sus surcos en tantos caminos.

Mi padre se aloja hoy en la memoria y vive la vida de los mfumbis, de las ánimas y de la genealogía rubricada en los huesos que cloquean historias de otros tiempos.

Mi padre ya no migra más. Me espera a la sombra de un semeruco mi padre.

Lilia Ferrer Morillo

viernes, 7 de abril de 2023

GENOCIDIO

Cuando en 1923 
Bélgica se apoderó de Ruanda
las Nieblas de África se tiñeron de sangre
los grandes lagos derramaron lágrimas de sangre
los gorilas de las altas montañas, alumbraron hijos de sangre
África dió a luz minerales de sangre. 

Cuando Bélgica estableció el horrendo
sistema de segregación racial
según el cual todo ruandés pertenecía
a uno de los tres grupos étnicos 
hutu, tutsi o twa, 
Belgica cometió crímen de sangre.

Cuando Bélgica llevó su cristiandad
con esa eufemística forma de nombrarse católicos
apostólicos del primer y último día,  
romanos que aportaron listas de civiles a la interahamwe 
y "trabajaron juntos" para atraer y encerrar
en sus templos a Ruanda segregada
hasta que ya no quedó ceniza sobre piedra

Obispos anglicanos, ¡culpables!
monjas católicas, ¡ culpables!
iglesias adventistas del septimo día, ¡culpables!
bautistas  y pentecostales, ¡culpables!
el vaticano y su corte real, ¡culpables!
metodistas libres, ¡culpables! 

Muy pocos los mártires...

Y los más culpables
la ruin asamblea de naciones que entregó Ruanda
que poco hizo por aquellos cien días de sangre 
de genocidio continuado, consumado
con aquel presidente demócrata en una casa blanca
también manchada de todas las sangres
la de Ruanda y de los pueblos y de tantas guerras
que nadie nombra
porque no ocurren en su norte occidental
en su propia vereda
o en sus torres gemelas con su corazón
financiero y sus cenizas de sangre.

Que la palabra que echamos a andar
no se olvide de nombrar que también es y ha sido culpable
la industria de medios que instala discursos de odio 
como aquella radio televisión libre de las mil colinas
que en Ruanda vomitó diales sangre en contra 
de los tutsis que en 1994 tenían una cruz de ceniza
diana de balas certeras 
balas de odio y de sangre. 

Lilia FerrerMorillo 
En Buenos Aires, a los 7 días de abril de 2023 
A 29 años del genocidio cometido en Ruanda
con el silencio cómplice de las naciones. 

¡Prohibido olvidar!
¡Nunca más!

#Ruanda
#genocidioderuanda

martes, 14 de marzo de 2023

MARIELLE

Maga de los tiempos, 
de la herencia negra
del fiero corazón de la Matria
África 

Marielle, 
insumisa, inquieta 
irreverente, consciente
necesaria para la lucha 
que nos sabe iguales

Marielle, 
resucitada de entre las cenizas 
del cementerio
de los negros nuevos


Marielle, 
redentora de los huesos 
dormidos en favelas nuestras, 
cercadas para disciplinar los días 
y no intentarlo todo

Marielle, 
flor que es eterna primavera en río 
y una voz que va traspasando 
el corazón herido

Marielle 
¡no habrá silencio ya! 

¡No!
No podrán detener la primavera

Lilia Ferrer Morillo

NO DA IGUAL

Si me nombras o me nombro no da igual Afribuku (2015) Mujer cubana En qué tempo o en qué ritmos no da igual Si es tu lengua o mi grito...