domingo, 21 de diciembre de 2025

DECRETO DE GUERRA A MUERTE

Maldigo la poesía concebida como un lujo 
cultural por los neutrales 
que, lavándose las manos, se desentienden y evaden. 
Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse. 

Gabriel Celaya. La poesía es un arma cargada de futuro.



Simón Bolívar, firma el Decreto 
de guerra a Muerte contra España
 

 Donald Trump acaba de anunciar un bloqueo total contra  Venezuela:
una declaración de guerra y de expolio final de nuestras tierras, aguas, memoria, vidas y riquezas.

A golpe de medianoche, ha dictado un decreto de "guerra a muerte" que en nada se parece al dictado por nuestro Padre Libertador, Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar Palacios Ponte y Blanco.

Decreta este "bastardo sin gloria" que Venezuela le pertenece; que nuestros recursos preciosísimos no son nuestros; que el maíz del que estamos hechos —según el sagrado libro de la creación, el Popol Vuh— nunca fue carne de nuestra carne. Pretende ignorar que Balam-Quitzé, Balam-Acab, Mahucutah e Iqui-Balam, junto a Cahá-Paluna, Chomihá, Tzununihá y Caquixahá, los primeros hombres y mujeres del maíz, nos fundaron y nos originan.

Promulga este "soldado Ryan" que las tres franjas —amarilla, azul y roja— del tricolor patrio son, en realidad, el rojo, blanco y azul de sus padres fundadores (que ni siquiera son suyos, lo sabemos). Que viene a arrancarnos la octava estrella incorporada por decreto de Bolívar el 20 de noviembre de 1817, para aleccionarnos y hacernos entender, de una vez y para siempre, que la Provincia de Guayana es suya, lo mismo que el Esequibo, por designios de su propia madre, Mary Anne MacLeod, venida en patera desde la isla de Lewis, en el norte de las Hébridas Exteriores de Escocia.

Sentencia este "lobo de Wall Street" que nuestros activos son suyos por derecho divino y natural, acto santificado por vendepatrias que no leyeron la Carta de Jamaica y, menos aún, las cartas de Bolívar a Manuela Sáenz: “Pienso en tus ojos, tu cabello, en el aroma de tu cuerpo y la tersura de tu piel y empaco inmediatamente... Veo tu etérea figura ante mis ojos”.

No entendió la historia de este continente el "bastardo sin gloria". El Decreto de Guerra a Muerte de la Campaña Admirable de Bolívar anida despierto en la memoria del glorioso Ejército Patriota Bolivariano. No yace en una fosa común, como sí yacen los cuerpos torturados y sumergidos en el Valle de Cuelgamuros en España, en el Pozo de Vargas y Campo de Mayo en Argentina, o en el puerto de Pisagua en Chile.

Puedo seguir anudando quipus para narrar la épica triunfal de nuestros procesos verdaderamente libertarios. Khipus infinitos, como infinitas han sido, son y serán las luchas por la emancipación y la descolonización definitiva. Quipus que anidan en un único abrazo las historias que nos han traído hasta aquí, a esta batalla de nuevo tipo donde los algoritmos son balas que adormecen los sentidos, y donde los cuellos de los débiles se doblan como rodillas para rendir pleitesía a los más crueles y sanguinarios genocidas.

El bando nocturno del "soldado Ryan" es también un llamamiento a los desprevenidos. No vienen solo por Venezuela; vienen por todos y todas nosotros.

Lilia Ferrer-Morillo | 17/12/2025
Soldada del dignísimo ejército que Alexandre Pétion entregó a Bolívar.

EL TIBURÓN HA MOSTRADO SUS FAUCES

Willie Colon* / Ruben Blades – Tiburon.
Portada de album Willie Colón - Tiburon. 
 Fania Records, 1982.










Ha hablado el amo del expolio:

el más grande ladrón de la esperanza, 
usurpador de todo lo creado
invicto saqueador de lo imposible
desangrador de riquezas ajenas
corsario de las utopías
mercader de sueños rotos
sanguijuela de memorias descosidas. 

Ha hablado el tiburón: 

¡Que Venezuela devuelva el petróleo, 
tierras y activos robados a Estados Unidos!

¿Qué estás diciendo, tiburón?

Lilia Ferrer-Morillo | 17 de diciembre de 2025

sábado, 2 de agosto de 2025

POEMA PARA MÍ

Este es un poema imaginario
sin más destino que  el enjambre de abejas 
que habitan el Pozo de la Rosa 
anidando en las profundidades de mi nombre,

Un poema  quimérico
sin más fórmula que las voces emparentadas 
en los vericuetos del destino,

Un poema sin fortuna —que no desafortunado
que se vende en un trueque 
a cambio de un soplo de vida cualquiera,

Un poema para mí
sentada al borde del camino
esperándome a mi misma
aquella que no ha nacido.

Lilia Ferrer-Morillo

viernes, 11 de julio de 2025

HAY MUJERES

Que nos pare la tierra

que nacemos entre las llamaradas
del rojo vivo encendido
del magma fundido

de los minerales prehistóricos

que se cuelan 
entre líneas imperceptibles
de fallas que mantienen en vilo
capas tectónicas de olvidos

y nos nacemos montañas
crecidas del fallamiento
de todo lo creado
todo lo nacido.

Hay mujeres 

que estamos hechas
de aguas profundas
subterráneas 

furtivas

que jamás conoceremos 
el sol
la luna 
las estrellas.

En las profundidades insospechadas

somos nuestro propio sol
río subterráneo viviendo
al ras del núcleo externo líquido
de la tierra

Hay mujeres 

que estamos hechas de raíces 

que nos abrazamos
debajo de la tierra
invisibles
más resistentes 
que cualquier unión 
o nudo gordiano 
más allá de la capa vegetal 
que sostiene la vida.

Hay mujeres que sí,

estamos hechas de memoria
todas, de historias
que nos narran
que se niegan
al silencio
al olvido
a la ausencia
de la palabra
de los sonidos

al borramiento

de la huella
la nuestra
de la faz
de la tierra

de sus profundidades

donde todas las raíces
todas las aguas
todos los fuegos
se encuentran.

Lilia Ferrer Morillo

jueves, 12 de diciembre de 2024

TENGO CICATRICES DE RISAS EN LA ESPALDA

Pedro Lemebel. Imagen: Sebastián Freire

Tengo la palabra en carne viva.

De mi cuerpo flamean llamaradas
que se sospechan expresiones mínimas de sentido.

Piel descarnada secretando el último aliento de una legión de risas marcadas con hierro candente el 25 de julio de 1511 antes del nacimiento de las penúltimas crías de las potrancas, becerras y borregas de don hernán cortés de monroy y pizarro altamirano.



Tengo cicatrices de risas en la espalda.

Marcas de fuego destilando la carimba que yerra mi cara.

Un abecedario pretérito de latinazgos van encriptando mi cuerpo según cambie de mano.

En el ocaso de viejos tiempos
letras enmohecidas en mi piel precisan de un ejército de paleógrafos que descifren la carimba minúscula encadenada que no la entiende ni luzbel.

Tengo una carimba de cobre en las profundidades de mi sexo.

Un río de sangre  nace en los vientres ultrajados con yerros que han resistido la herrumbre de cinco centurias de crueldad.

Tengo cicatrices de risas en la espalda.

Corre, corre

¡vuela!

Peter azotado.

En la espalda una carta en carne viva encripta la carimba encadenada que no la entiende ni luzbel.

Lilia Ferrer-Morillo 

***

✨️El título del poema es un recordatorio del “Manifiesto (hablo por mi diferencia)” de Pedro Lemebel. Texto leído en un acto político de 1986, durante la cruenta dictadura de Augusto Pinochet.

✨️El poema honra la memoria de sobrevivientes de la trata esclavista colonial. Honor a cada Gordon [Peter Azotado] de la historia silenciada de Abya Yala.

jueves, 22 de agosto de 2024

TIENEN MEMORIA LAS PIEDRAS

Miguel Moya, 2026. Tinglado de Güide

¿Puedes ablandar la piedra?

¡No puedes!
¡Sólo se rompe en pedazos la piedra!

Y desparrama la memoria
que lleva dentro
y cuenta quién la lanzó
y qué tan lejos llegó
quién la moldeó y esculpió
removió las entrañas
y la ritualizó.

Quién la apartó del camino
o simplemente la esquivó.

Tienen memoria las piedras.

Aquellas en forma de gigantes huevos prehistóricos 
con antiguas memorias
que nos son ajenas.

Hasta que el carbón reescribe en silencio quién las recorrió
cuántos escarabajos depositaron larvas en sus profundidades
quién construyó y enterró los propios huesos
en cada piedra de todos los caminos.

Tienen memoria las piedras.

Y añoran las  gotas
que habitan las cavernas y ríos subterráneos 
con sus techos intransitados de cientos de miles de cuchillas salobres 

Pendiendo como espadas de Damocles que apuntan directamente a la memoria partida en pedazos  de cada piedra que no se ablanda.

Tienen memoria las piedras.

Lilia Ferrer-Morillo

lunes, 25 de marzo de 2024

EL BESO

Los labios bañados 
por la única 
gota de agua

salobre
 
mineralizada 
en los poros 
jadeando 

en fuga
 
tras rocas 
prehistóricas 
que sellen
 
para siempre
 
la caverna 
que es tu boca
 
oscura 
húmeda 
profunda
 
que conduce
 
al centro 
de mi universo
 
volcado
 
de placer.

Lilia Ferrer-Morillo

domingo, 10 de marzo de 2024

Feministas populares, migrantas y de la Diáspora

Nosotras, las migrantas, negras, originarias, empobrecidas, desplazadas, refugiadas, perseguidas, sometidas a trata, acosadas, clandestinas, cuidadoras, limpiaculos,  las extranjeras, 

Nosotras, apátridas en el propio suelo que nos ha parido, que nos arranca y arroja, lejos de casa, en las fauces mismas del tiburón, 

Nosotras, las de las villas y sus miserias, desigualadas para el sistema, analfabetas, aún con títulos y cada apostilla pasada por las narices de la haya y las burocracias diseñadas para restar valor si los sellos húmedos no vienen del norte global, 

Nosotras, sudakas, del sur infrahumanizado, patio trasero, borradas del canon y sus ínfulas de estéticas y moralidad supremacista, blancocéntricas, heteropatriarcales y regidas por el capitalismo mesiánico global,  

Nosotras, racializadas,  las perfiladas con tecnologías policiales biométricas que escanean nuestros huesos y genealogías hasta dar con el adn mitocondrial que nos geolocalice en el sur del sur de las periferias globales y sus cicatrices coloniales, 

Nosotras, las extranjeras, las del voto condicionado y el aborto clandestino, situadas fuera de las estadísticas que nos cuentan el día después de mañana, en  crónicas de la mediática que se las juega al mejor postor,  instantánea, alevosa y sangrienta,  que nos criminaliza aún después de muertas, 

Nosotrxs, exiliadas por amenazas de arrancarnos por la fuerza nuestra identidad de género autopercibido. Devolvernos no es opción cuando  la identidad y dignidad corren grave peligro, 

Nosotras,  las que sostenemos y damos rentabilidad al mercado inmobiliario que se lucra con nuestro trabajo, nuestro sudor, nuestras ausencias del hogar propio. Mercado inmobiliario asimétrico que desregula hacia arriba y esclaviza hacia abajo,

Nosotras, diaspóricas, desplazadas, condenadas al desarraigo por el sistema que nos obliga a movernos siempre y desafectarnos de los orígenes y de nuestra esencia comunitaria y consanguínea y hacernos parias, nómades y errantes en la misma tierra, 

Nosotras, laburantes  inferiorizadas y precarizadas, dispuestas en condiciones laborales de subalternidad y cuidado de los otros, acusadas de planeras aunque nuestra jornada lleve doce horas con derecho a cama pero no a sueldo digno, 

Nosotras, migrantas, refugiadas, apátridas, de la Matria Grande, orgullosas feministas de las resistencias y revoluciones históricas, contrahegemónicas, plurinacionales, diversas, luchadoras incansables, nosotras: 

Mañana paramos para demostrar que, si bajamos los brazos, ¡el norte global se cae a pedazos!

Lilia Ferrer-Morillo 

Fot.: ©Comunidad Antirracista de Argentina, 8 de marzo de 2024

martes, 30 de enero de 2024

PIROPOEMA I


[
La muerte es una rosa negra que aflora en el centro vivo de mi placer
]


Esta piel mía, negra piel mía 

la rasgo de vacíos y del velo invisible 
del cardumen de peces 
agolpados en la costanera que dormita 
ajena a la cópula nocturna 
a punto de estallar.
de la noche oscura ausente del llamado  


Sumergida en las ruinas 

de esta ciudad apacible
sorbo líquidos vitales 
de vasijas antiguas
que conservan tus aguas náufragas
que hierven a cuarenta grados
bajo mi sombra.

La noche dormida anuncia 

la retirada del croar de los sapos. 

Lilia Ferrer-Morillo 


domingo, 26 de noviembre de 2023

QUÉ SIENTES

Si es que sientes 
¿O eliges evadirte?

tránsfuga 
escurridizo 
insomne 
cómplice 
indiferente 

del torrente 
(despiadado)
de misiles 
disparados 
para extinguir 
trastocar risas en llanto 
volcar 
seis mil ciento cincuenta toboganes 
y columpios 
ausentes 
vacíos 
silentes 

¡Ausentes, ausentes!

de niñeces 
por siempre 
en un campo 
de tus refugiados 
en Al Yabalia.

¿Qué sientes? 
si es que sientes...

(Cómplice)

¡Tú no sientes!

Lilia Ferrer-Morillo

Il.:  Mohammed Alattar  (@mimoon_art)

martes, 24 de octubre de 2023

ANTIRRACISMO

Una lucha antirracista que no se la juega por otras pieles más allá de la propia identidad; que pasa de largo ante el derramamiento continuado de sangre que no sea de la propia estirpe; que le pone límites geográficos al dolor y a la esclavización de los otros; que no se conmueve ante genocidios que no sean los de la propia historia; que es neutral y hace silencio ante el llanto de miles de niñas y niños ajenos.

Una lucha antirracista que le hace la corte a las delegaciones de baja monta que se retiraron de la cumbre histórica que, en Sudáfrica, plantó cara al racismo y sus derivas en todas las formas violentas de muerte; una lucha antirracista que sustrae con pinzas y desarticula a conveniencia el Plan de Acción de Durban; esa lucha antirracista que juega a la rayuela con los grandes criminales del capital y sus perros de guerra; y esa lucha antirracista endogámica que solo pinta negro, que solo pinta originario si de los suyos se trata.

¡Con un corazón disecado ante el dolor ajeno: indiferente corazón, mezquino corazón, cómplice corazón, bastardo corazón!

Esa lucha antirracista políticamente correcta, ingenua, neutral, no comprometida; que corre calzada tras la mejor foto, aquella capaz de viralizarse virulenta, perfecta, antiséptica, sin anticuerpos, casi perfecta. Y esa lucha antirracista que se erige en vocería de todas las luchas, que negocia, vuela en primera clase y hasta en segunda, pero vuela; negocia, se regodea, hace el cruce trasatlántico en clase business.

Nuevas castas herederas de la colonia, siervos de nuevo tipo del mismo amo; esa lucha antirracista que no ha derramado la primera lágrima por las guerras que le son ajenas... Esa lucha antirracista selectiva, consustanciada con el fascismo, con los genocidas, no me representa.


Lilia Ferrer-Morillo 

NO DA IGUAL

Si me nombras o me nombro no da igual Afribuku (2015) Mujer cubana En qué tempo o en qué ritmos no da igual Si es tu lengua o mi grito...